
Leo un blog de alguien que sigue un blog que yo sigo, en realidad sigo ese blog porque ella me lo mencionó, y dice ella en el suyo: "...creo que les sonrío para no matarlos."
Me acuerdo de Sabina
Dijo hola y adiós,
y, el portazo, sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que, así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mí.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.
